Esos ojitos…brillantes, vidriosos, entre cerrados…me miraban. Acabas de salir de cirugía, tenías cara de asustada…miedosa…las orejas para atrás, los ojitos llorosos, el cuerpito entregado a mis mimos. Te alcé, te cargué…entredormida…dándote mi calor. Estuve a tu lado hasta que te durmieras y ahora, ni bien abriste esos ojitos, me reconociste…intentaste mantenerte despierta, pero la anestesia te podía…continuaste durmiendo en mi regazo.
Llegamos a casa, te abrigué, te cuidé…no querías me despegará ni 2 minutos de vos. Ahí estaba tu hermana, te miraba, te lamía, te consolaba, te cuidaba. Era hermoso verlas…ver la protección que se dan…
Y ahí me hicieron pensar… qué haría yo sin ustedes?
Sin las colitas en movimiento cada vez que llego de trabajar, sin los ladridos de emoción al verme entrar, sin los aullidos que escucho desde la esquina cada vez que me voy, sin los mimos que me dan cada vez que saben que los necesito, sin los juegos que hacen para distraerme, sin los empujones por un lugar en el sillón, sin el calor que me dan cada noche en la cama, sin las risas que me roban al jugar entre ustedes, sin las corridas con la manguera en el verano, sin las chupeteadas tooodo el año, sin las travesuras que les encanta hacer y que me enseñaron a tener paciencia…
Me dan alegría al cuerpo, a la vida, al alma… Me llenan, me hacen sentir tan querida, tan mimada, tan importante en la vida de ustedes…como nunca lo sentí.
Cada vez que veo a sus ojos siento que me hablan, que se comunican tan solo con esa mirada, cada vez que emiten algún sonido saben hacerse entender… Comprendo que no existen las casualidades y que la misión de ustedes fue llegar a mi vida para llenarla siendo tan incondicionales como lo son…
Sin importar cuán “rotas” estuvieran al encontrarlas…siempre fueron incondicionales, siempre la remaron por estar conmigo. Son la compañía perfecta, no cuestionan, no exigen, no reclaman, no retan…solo acompañan, están, miman y se dejan mimar…mis peluches andantes. Son parte de mi ser, de mi vida, de mi historia. Son las pilas que recargo día a día. Son un regalo de la vida…
No hay comentarios:
Publicar un comentario