Y ya pasó un mes de aquella despedida...
del dolor que inundaba el alma y no permitía salgan las palabras...
de ese adiós sin vueltas ni revés...
del nunca más que realmente ibamos a respetar.
Y hoy me encuentro más triste que ese día...
ya que no tengo ilusiones vagas...
no tengo expectativas de nada...
Mantuvimos la distancia
hasta que la necesidad del otro se hizo inconfundible...
y con dedos escurridizos se escaparon llamadas o
jueguitos de hablarnos con canciones...
hasta que el diálogo se hizo presente...
Fue en vano...
no logré verte tal cual sos...
que tu historia ya era otra...
y que el dolor era solo mío...
Hoy, a un mes...
camino entre las perras y veo la casa tan grande sin vos...
la cama tan fría...y mi vida tan vacía...
Ya no hay nada entre los dos...
se cumplió el mayor de mis temores...
realmente estoy sin vos...
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