23.6.13

Elección

Yo daba el cielo por verte sonreir,
por creer que por dos segundos
podías olvidarte del mal del mundo,
de tu vida...

Daba hasta lo que no poseía
por que tus ojos irradien su luz,
por que creas que es posible,
que vos podes.

Entregaba todo lo que podía
por que hagas tu arte
y seas feliz y pleno haciendolo.

Hacia lo que fuera,
por verte siendo vos,
por que te muevas
con la libertad que te caracteriza


Lo único que ansiaba,
lo único que anhelaba,
era que me mires,
era que me elijas...




Descreída

Luego de tanto descreer y solo conformarme,
te conocí y me dejé ilusionar.
Con un hombre distinto, con un mundo de paz...

Abrí la puerta, entregué el corazón,
me expresé con el alma y fui yo.

Sentía cálido el estar a tu lado,
te observaba en mis sueños,
te pensaba bajo el sol.

Sentía que ya no eras simplemente vos,
sino aquel que con sus abrazos emanaba amor.
Lo dije, lo escribí,
lo expresé por cada rincón,
pero no fue suficiente y no funcionó.

Eso que me atrapaba,
hizo que hoy me aleje de vos...

Sumando

Y fuiste uno más, tan solo uno más...
Cuando me vendías rosas
y frases de Cortázar,
tapando tu juventud...
yo compraba, yo necesitaba, yo quería creer...

Pero fuiste una cama más,
un verso más,
una ilusión más.
una fantasía que en mi cabeza se construyó,
un humo que se elevó.

Hablando sobre la vida,
sobre el amor y sobre los sueños,
me dejé llevar por tu corazón.
Me embrujaron tus gestos,
me hechizó tu don...
pero no fue más que eso,
magia que tan poco duró...

Tu inexperiencia se fue haciendo obvia
y tus versos se esfumaron.
Solo quedó esto...lo que hoy sos.

21.6.13

Momento

Momento en que cruzamos palabras más allá de carcajadas,
Momento en que mis manos encontraron tu cabello para enredarse en el mismo,
Momento en que tus ojos se cruzaron con los míos pestaneando deseo,
Momento que tus labios chocaron con mi boca fusionando en calor.
Fueron solo momentos de embrujo...de seducción.



De existir...

Me veo pero no me descubro
Muero por dentro,
ríos de lágrimas inundan mi ser.
Aire que no siento al respirar.
Sonidos que no reconozco salen de mi boca.
Necesidad de ser y de no ser...
de existir y morir...

Vacio

La resequedad de mis manos,
el silencio en mi boca,
las lágrimas en mis ojos
no indican más que el vacío en mi alma.
Dolor que grita y quema por dentro,
que mueve y se retuerce,
que busca y no encuentra.
Nudo en la garganta,
respiración que se corta,
abrazo que no llega a ser,
dolor que es fuego en interior.
Vacio,
blanco y negro
Vacio,
sin color.

14.6.13

Hechizo


Y re-conocí a un flaco, un niño-hombre…reencontré a este hombre…   
Nos habíamos conocido anteriormente, politizamos juntos…bromeamos…pero nunca imaginé que algo así podía pasar.
Nos vimos para compartir una tarde, simple, sencillo. Conversamos. Reimos. Contamos anécdotas y volvimos a reir. 
Nos mirábamos, nos encontrábamos. Había pasado tiempo desde que nuestros ojos se habían cruzado por última vez.

Luego de varios mates, ya más relajados, nos acomodamos en el sillón y su cabeza se posó en mi regazo. Me pareció un gesto tierno y desinteresado...que tantas imágenes de un pasado traía a mi mente.
Sin comprender mucho el por qué mis brazos se sintieron ansiosos y no contuvieron su deseo de acariciarlo…cómo describirlo? Era más fuerte que yo, necesitaba sentir su piel, su cabello, su olor. Comencé a jugar con mis dedos, a enredarlos en su pelo...

Él lo permitió, se entregó… Transcurrió la tarde...al cabo de un rato, me abrazó…
Sentí que el mundo se detuvo, el reloj ya no avanzaba, las perras no ladraban, el sonido se enmudeció. No hacia frío ni calor, no había contexto...no había nada... Solo su cuerpo y el mío, solo sus brazos enredados en mi...
Sus abrazos se hicieron costumbre y la charla prosiguió…no había forma en que me disgusten…me sentía pequeña al lado de él, mínima frente a su presencia, a su poder, a su calor. Estaba cómoda, sentí que él también...no queríamos modificar nada en ese instante.

Sumergida en esta ola de sensaciones, de repente descubrí sus labios posándose en mi cuello… Me invadió el temor, estupor. La piel se estremeció, el corazón bombeaba más fuerte…entendía lo que pasaba, pero no quería comprenderlo a la vez.
Nos conocíamos, pero nunca así. Nos cargaban con situaciones similares, pero nunca se cruzaron por mi mente…y allí estaba, viviéndolo…sintiéndolo.

Intenté no pensar, dejarme llevar por el embrujo de su cuerpo. Me di vuelta y posé mi mirada en sus ojos. No hubo nada por decir. Simplemente nos besamos.
Sus labios acariciaron los míos de una manera muy dulce, suave…nos acompasábamos entre la euforia y la ternura… Sus brazos me rodeaban, cada vez con mayor fuerza. No me contuve, yo también lo abracé, lo besé…lo sentí.

Y así caí en su hechizo.

No el amor


Visité varias camas, pero ninguna me alcanzó. 
Viví aventuras también, pero solo eso fueron. 
Me arriesgué, busqué y me dejé encontrar. 
Conocí cosas nuevas, hombres, charlas…pero no el amor.